¿Tu hijo tiene un temperamento desafiante?

Tu hijo tiene un temperamento desafiante

Si tu hijo tiene un temperamento desafiante, sigue leyendo toda la información que te va a ayudar a gestionarlo.


Incluso el hijo más agradable presenta a veces, síntomas desafiantes (es algo muy normal), se están reafirmando como persona y quieren decidir por sí mismo y no recibir órdenes todo el día por los mayores, pero cuando esta actitud es muy continuada tenemos que saber cómo afrontarlo.

Tener que “luchar” con nuestro hijo/a a cada instante puede llegar a ser muy estresante. Sobre todo, cuando no se está quieto en una silla, está gritando todo el rato, se pone a llorar a cada rato para conseguir algo que quiere, es bastante complicado de llevar y sobre todo muy agotador para nosotros, los padres.

Una tarea bastante difícil es determinar que niños son extremadamente desafiantes o no para su edad, incluso,  bastante subjetiva.
También señalarte que es tarea ardua, y para la gran mayoría muy frustrante. Para ti como madre o padre esta es muy estresante (en alguna ocasión puede llegar a desesperarnos). 

Un comportamiento que para unos padres puede resultar muy llevadero y sin ningún problema, para otros puede resultar ser un “martirio”. Sobre todo, si han tenido otros hijos y han sido muy tranquilos y llevaderos.
Este carácter desafiante puede ser a veces innato (con lo cual los padres tendremos que trabajar muy duro con nuestros hijos, para ayudarles a ver el por qué causa esto y solucionarlo), y otras veces puede ser por el desarrollo. Algunos niños al pasar por diferentes etapas de transición, surgen estos comportamientos. Otras veces, son signos de ansiedad, de separación de los padres, o si han sufrido o están sufriendo algún tipo de abuso o sufren alguna enfermedad.

 6 consejos de cómo  afrontar sus comportamientos desafiantes, para ayudar a nuestros hijos:


1. Hiperactividad: los niños que sufren de hiperactividad, son niños que no pueden estarse quietos, ni tan siquiera en la silla de seguridad del coche, trona o cunas, e incluso suelen tener comportamientos muy “explosivos” o pierden el control.

Lo que deberemos hacer es:

  • Que juegue al aire libre con frecuencia y así queme mucha energía, siempre dentro de unos límites lógicos de seguridad por el bien de su seguridad.
  • Poner un control al exceso de energía para que no se descontrole. Debemos controlarle si sufre ataques de nervios, explicarle tranquilamente que se está excediendo y que se tranquilice. Si a pesar de explicárselo no cambia su actitud , quitarle de esa actividad y que haga otra, con sus respectivos descansos para que pueda recapacitar.
  • Ser consecuentes con el problema de hiperactividad e intentar no tenerles sin hacer actividades, o sea, que no estén quietos y en silencio durante mucho tiempo, porque va en contra de su problema.
  • Otras veces esta hiperactividad puede ser el resultado de una mala alimentación, dieta rica en azúcares (por ejemplo). Intenta llevar un control sobre lo que come, para poder detectar si puede ser éste el origen.

 No obstante, consulta con tu pediatra para que te pueda ayudar con esta hiperactividad y determinar con más exactitud la causa.

2. Rutinas y horarios: los niños que de bebés no han seguido una rutina u horarios de comida, sueño, juego.. crecerán sin un control, que les desestabilizará. Porque los bebés y también los niños necesitan saber que va a pasar, cuándo, cómo y por qué.
Les da confianza en sí mismo, cuando no la tienen se crean trastornos en ellos mismos, no sabrán cuando tienen que irse a dormir o cuando comer…

Cómo mejorar esta deficiencia:

  • Intenta establecer unos horarios o rutinas a tu hijo.  Por ejemplo, dale de comer siempre a la misma hora, si no tuviera hambre dale un tentempié (come algo tu también con él) y luego dale de comer cuando realmente esté hambriento (no forzar a comer, podría vomitar, y además le crearíamos una rutina de la alimentación muy negativa para él), que tome un baño antes de acostarse (suele ser muy relajante y les ayuda a dormir).
  • Lo mismo si no quiere algún día el baño, le bañamos al día siguiente por la mañana… pero lo que quiero decir es que poco a poco le pongamos unas rutinas o costumbres (que vayan cogiendo esos hábitos poco a poco).
  • Al acostarse, no es bueno  (como todo lo dicho anteriormente) obligarle a dormirse, es bueno leerle cuentos, cantarle nanas o ponerle música hasta que poco a poco (dependerá de las distintas circunstancias de vuestro hijo) se irá durmiendo sólo.

3. Falta de concentración en las cosas: normalmente los bebés no pueden estar mucho tiempo prestando atención a una misma cosa, van cambiando de una cosa a otra muy rápidamente. Pero cuando estos bebés van siendo más mayores y se convierten en niños, puede llegar a ser un problema el que no nos presten ninguna atención, sobre todo, si no les interesa y cambian de una cosa a otra.

Técnicas para controlarlo:

  • Disminuir e incluso suprimir el tiempo enfrente de la televisión, móvil u otro aparato móvil
  • Al hablar con nuestro hijo/a ponte a su misma altura, o llámale para que te escuche con atención, o dile que te mire a los ojos y te escuche… todo con la finalidad de que te pongas a su misma altura y te preste atención.
  • No tener a nuestro hijo prestándole atención más del tiempo necesario.
  • Jugar a juegos divertidos que podáis compartir con vuestro hijos. Será más fácil si os ve concentrados en el juego, que él también se concentre (los niños realizan muchas cosas por imitación).
  • Tener un ambiente tranquilo en casa y sosegado, en el cual, existan poco ruidos, ayudara a la concentración.

 4. Excesiva seriedad: hay bebés que no sonríen mucho, es más apenas sonríen. Y esto es posible que se alargue cuando son niños, e incluso sean niños que lloren con frecuencia, y se les vea con tristeza.

Cómo afrontarlo:

  • Sonreírles con mucha frecuencia, es una buena táctica para que vean que estamos contentos; eso sí nunca nos reiremos de ellos aunque permanezcan serios.
  • Determinar si tu hijo tiene problemas de adaptación (a la guardería, a su entorno familiar..) y que sean el problema de su felicidad.
  • Averigua si tu hijo/a está sometido a un estrés adicional, que fuera la principal causa de su tristeza (o incluso el estrés que tenemos nosotros, por nuestro trabajo,.. etc) que pudiera estar influyendo en nuestro hijo (son únicos en saber el estado de ánimo nuestro).
  • Si tu hijo es extremadamente serio, sería bueno consultar a su pediatra y que pudiera ayudarnos en determinar ésta extremada tristeza (sobre todo, si ha pasado de ser un niño muy feliz a uno muy serio).
    Algunos niños pueden padecer (aunque es muy extraño) depresión clínica. Hay casos , según los expertos, en que los niños deprimidos pueden resultan irritables, tener poco interés por las cosas y actividades propias de su edad.
    Se pueden dar casos de autismo, los cuales deberán determinarse por el especialista correspondiente con su tratamiento que diagnostique, para que estos niños sean tratados adecuadamente para su bienestar y salud mental.

5. Falta de adaptación: este tipo de niños lo que más necesitan es una rutina y horarios muy bien definidos y que ellos sepan en todo momento que tienen que hacer. Tienen que saber que ropa se van a poner, que van a comer, cualquier cambio por pequeño que nos parezca, les desestabilizará totalmente. Cuando queramos que venga alguien a casa se lo tendremos que decir con antelación y decirles quién viene y porqué (aunque parezca una tontería, para ellos es muy importante). Son niños que no  les gustan las sorpresas.

Los consejos para ayudarlos son:

  • Mantén siempre, como he señalado anteriormente, unas rutinas y horarios para que se sienta cómodos. Evita totalmente las sorpresas, cuando haya un cambio siempre transmíteselo a tu hijo/a con suficiente tiempo y explicándoselo tranquilamente, hasta que lo entienda perfectamente. Hay que tener muchísima paciencia y explicarles todo hasta que estemos seguros de que lo hayan comprendido.
  • Comprarle la misma ropa (de una talla mayor) cuando ya no les valga otra, pero del mismo color y dibujo, si le cambiamos totalmente de estilo a más atrevido (por ejemplo), puede resultarles muy desestabilizador.
  • Puedes utilizar un  reloj con alarma, para irle enseñando que cada vez que suene la alarma habrá un cambio (por ejemplo de jugar a comer, etc)
  • Elige los momentos más oportunos para introducirle cambios (por ejemplo está cansado de leer y le ofrecemos comer…etc)
  • A la hora de darle de comer para irle introduciendo nuevos alimentos, de nuestra comida ir ofreciéndole trozos de la nuestra, para que pueda probarlos y ver si le gustan e ir indicándole que es cada alimento.
  • Evitar las reformas o cambios bruscos en casa hasta que nuestro hijo/a esté más receptivo  a los cambios.

6. Niños que hablan a gritos:  este tipo de niños siempre se les escucha, ya sea para escucharles sus gritos de alegría, sus llantos, enfados…

Lo que podemos hacer para trabajar esto es:

  • Enséñale a que tipo de voz debe tener en cada sitio que esté. Si está en casa no debe gritar, si está al aire libre y jugando quizás pueda gritar.
  • Juega con él a cantar karaoke, incluso a hacer ruidos de animales cuando estés en plena naturaleza, e ir enseñándole poco a poco donde puede alzar la voz y donde no, como si fuera un juego.

En definitiva da igual el tipo de carácter desafiante que tenga tu hijo, deberás ir moldeando dicho carácter con muchísima paciencia, y sobre todo, cariño.
Este temperamento desafiante se irá poco a poco moldeando , independientemente de que tu hijo/a sea un niño/a de 2 años o crecido más y lo saque, todo con cariño y paciencia se “domará”

Mi consejo personal es que tengáis paciencia y seáis constante.

Me gustaría saber qué te ha parecido esta información. Para ello me ayudarás marcándolo en las estrellas amarillas:

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (3 votos, promedio: 4,33 de 5)
Cargando...
16

Leave a Comment:

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar