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La alimentación del bebé

    La alimentación del bebé es algo que nos preocupa mucho a las madres, sobre todo los primeros meses son complicados porque apenas duermes.
    La lactancia materna, es más cómoda y la mejor alimentación para tu bebé, pero hay muchos factores que pueden hacer que se complique y que finalmente, optemos por una alimentación a través de leche de fórmula. 
    A los seis meses del bebé aproximadamente, comenzamos con la introducción de alimentos sólidos, otra tarea que nos preocupa, y nos hace preguntarnos ¿Estará alimentado bien a mi bebé? ¿Le daré algún alimento que le pueda sentar mal ?, ¿parece que mi hijo come poco o no quiere comer esos nuevos alimentos? 
    Éstas y otras muchas dudas son las que iremos viendo más adelante que os ayudarán a entender mejor a vuestro bebé.

    La alimentación materna

    Las mamás que somos novatas, solemos sufrir de mucha inseguridad a la hora de dar el pecho. ¿Será buena nuestra leche? ¿Nuestro hijo estará nutriéndose completamente?.
    Son muchas las dudas que nos surgen y nos crean mucho estrés. Desde mi experiencia quiero contaros que nuestro bebé no va a morir de hambre, ni va a estar desnutrido, ni va a estar mal alimentado, si no podemos dar el pecho. No debemos dejar que eso nos frustre, nos cree un trauma. Se pueden alimentar igualmente con leche de fórmula de forma segura, hay estudios que lo demuestran.

    También es muy importante la alimentación de la madre mientras que da el pecho, hay que pensar que el bebé se alimenta de lo que nosotras comemos. Es importante tener en cuenta la dieta que vamos a seguir durante la lactancia.

    Te voy a dar 10 ideas que te ayudarán a la hora de saber cómo dar el pecho:

    1 . Infórmate antes de dar a luz.
     Una vez que tienes al bebé en los brazos, sufres una cantidad de innumerables sensaciones como: cansancio, desajustes hormonales, falta de sueño, pequeños dolores posparto. 
    Es un momento muy delicado para nosotras, en el que sufrimos gran vulnerabilidad. Por lo que te puedo asegurar que no es el mejor momento para resolver las dudas que nos surgen, con las primeras puestas al pecho y la subida de la leche. 
    Hay muchas personas formadas que te pueden ayudar a estar preparada para cuando llegue el momento, como: matronas, pediatras, doulas y madres pertenecientes a grupos de apoyo a la lactancia.

    2. Poner a tu bebé recién nacido contra tu pecho .
    Nada más salir del canal del parto, la matrona colocará a tu bebé piel con piel contra tu pecho desnudo y así debéis estar al menos los siguientes 70 minutos.
    Es un momento mágico para nosotras, al menos para mí, fue algo maravilloso, el momento de conocernos, ver por fin como es :), lo volvería a repetir cada día. 
    Este primer contacto es muy importante para la buena marcha de la lactancia. El bebé cuando nace, está muy despierto y activo gracias a la oxitocina, la prolactina, la adrenalina y las endorfinas que se han segregado durante el parto. 

    Los actos reflejos innatos de búsqueda y succión se activan con la sola presencia del pecho, ¡¡¡alucinante!!. 
    Se guían por el olor del pecho y el color del pezón, reptara hacia ella y mamará por primera vez. Es lo que llaman "reflejo de arraigo", otro gesto innato que está en su punto máximo de eficacia en las dos horas siguientes al parto. Pasado el periodo de las 2h siguientes al parto, tu bebé se quedará dormido, descansando de la experiencia de nacer.
    Por esto, si demora la primera puesta al pecho más allá de estas dos horas, luego te costará mucho que se despierte para mamar y su capacidad de agarre será menor.

    3. Una demanda.
    Lo mejor es alimentar al bebé a demanda, sin horarios, cuando el bebé te lo pida, es muy importante hacerlo de esta manera. Sobre todo, las primeras semanas de lactancia, ya que estarás mirando el reloj por ver si quiere o no, pero confía en él, ya que te impondrá su propio ritmo. 
    La secreción láctea se regula con la succión del bebé, cuanto más mama el recién nacido, más leche segrega el pecho, formando un perfecto tandem, cuyo objetivo es satisfacer las necesidades de recién nacido a la perfección. 

    Lactancia materna

    4. Colocarlo bien es una clave de oro para la lactancia .
    Con esto evitarás la aparición de las temidas grietas. Para ello, fíjate en la posición de la cara y la boca en la imagen. La nariz debe estar a la altura del pezón, y el pezón queda situado en la parte superior de la boca del bebé. El bebé cogerá con su boca el pezón y casi toda la aureola de la mamá. 
    Su cuerpecito debe descansar sobre el tuyo, y dejarás que sea él, el que se acerque a ti. En esta posición estará su ombligo contra tu abdomen.

    5. ¿Qué pecho y cuanto tiempo tiene que estar en cada uno? .
    No le cambies de mama hasta que no haya terminado de succionar y si no quiere más de la otra, comienza por ella en la próxima toma.

    6. El chupete.
    Hasta que la lactancia no esté bien establecida, no ofrezcas el chupete al bebé. La forma de succionar del pecho es distinta a la de una tetina de biberón o chupete, podría confundir al bebé y hacer que se retrasara la eficacia a la hora de mamar. Una vez que ya te hayas acoplado, y la lactancia materna vaya a velocidad de crucero, no dudes en ofrecerle el chupete.

    7. Solo leche materna .
     Si le sacias con leche de fórmula, solo porque tengas miedo a que no esté bien alimentado únicamente con leche materna, llegará con menos hambre a la siguiente toma y tu cuerpo producirá menos leche. Por lo que tu cuerpo podría entrar en un círculo vicioso, que cada vez iría produciendo menos leche. Esto lo tienes que tener en cuenta, sobre todo los primeros días que suele perder peso (algo normal) y nos preocupamos y podemos caer en el error de dar al bebé leche de fórmula para controlar lo que come.

    8. El peso .
    No es bueno que estés pendiente del peso cada dos por tres, eso es crear estrés. Es mejor fijarse en las señales que te da el bebé, por ejemplo si se queda tranquilo después de cada toma, si moja a menudo el pañal, entre 5 y 7 veces al día, el color de piel rosado, sus ojos brillantes. Éstos son síntomas de buena salud y buena alimentación. En cuanto al peso tu pediatra te irá informando de su evolución en los controles rutinarios.

    9. Cuídate mucho tú también .
    Debemos cuidar nuestra alimentación, al igual que lo hicimos durante el embarazo. Evita los productos tóxicos: tabaco, alcohol, drogas, medicamentos... y haz que tu dieta sea variada y que los alimentos sean de calidad. También recuerda que el cansancio, el estrés y una mala alimentación pobre, descuidada e irregular, podría provocar fallos en la lactancia materna.

    10. Si tienes dudas, pide ayuda .
    Seguro que te surjirán dudas, pero seguro que tendrán una fácil solución. Aprovecha todo lo que puedas mientras estés en el hospital, las enfermeras son encantadoras y siempre están dispuestas a ayudarte en todo lo que necesites. Cuando llegues a casa, tienes que saber un teléfono y un lugar donde poder acudir en caso de que ocurra algún imprevisto. No dudes en acercarte a dónde haga falta, los médicos y enfermeras, saben por lo que estás pasando y no dudarán en asistir y brindarte ayuda. Puedes encontrar mucha más información en:

    La liga de la leche

    Alba Lactancia Materna 

    Dar de mamar

    Por último, decirte que la AEP (Asociación Española de Pediatría), a través de su Comité de Lactancia Materna, lanza esta APP con la idea de promocionar la lactancia materna difundiendo conocimientos actualizados sobre el tema. La puedes encontrar tanto Android como para Iphone

    Leche de fórmula

    El hecho de dar el biberón a un bebé, resulta no más cómodo pero sí más fácil que darle el pecho. También te da tranquilidad porque controlas lo que el bebé toma en cada momento.
    Los bebés no tienen problemas para aprender una succión de una tetina artificial, y los padres experimentan poca dificultad para darles el biberón (muchas madres deciden combinar la leche materna con el biberón).
    La verdad es que se les puede dar biberón cuando ya han establecido una relación muy estable con la leche materna. 
    Una cosa que le hace menos atractiva al biberón, es la preparación previa, que puede llevar algo más de esfuerzo y conocimientos. 
    Al fin y al cabo, mientras que la leche materna está lista para servir, la leche de fórmula debe seleccionarse, adquirirse, prepararse, y a veces, almacenarse.Tanto si se va a alimentar al bebé completamente con la leche artificial, como si se va a utilizar como complemento, se debe saber cómo hacerlo.

    ¡¡Aquí encontramos todo lo que debemos saber sobre los biberones !!.

    Qué tipo de leche y composición es mejor para el bebé

    Hay varios tipos de leche en función del crecimiento del bebé. Tu pediatra te recomendará la leche que más le conviene al bebé, en función de la edad y de cómo se va a encontrar el bebé. 
    Hay leches especiales para casos de bebés prematuros, con alergias, con estreñimiento o cólicos, y aquí os lo cuento todo:

    • Leche de inicio: es la leche que damos al bebé desde el nacimiento hasta los 4 ó 6 meses, vienen etiquetadas en el envase con el número 1.
      En esta composición, ha sido alterada la composición de hidratos, han reducido el aporte de proteínas y grasas y se han añadido vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales. 
    • Leche de continuación: vienen etiquetadas con el número 2 en el envase, y está indicada para niños desde los 4 ó 6 meses hasta los 12 ó 18 meses. En esta fórmula, la leche ha sufrido menos modificaciones y el sistema digestivo del bebé es más maduro y asimila mejor la leche y el tiempo que pasa entre las tomas es mayor, por lo que lleva más calorías.
    • De crecimiento: puede que tu pediatra te aconseje dar esta leche, pero no antes de los tres años, porque puede que su sistema digestivo aún no esté preparado para la leche de vaca (aunque algunos que no tienen problema comienzan con la de adultos). 
      La característica que mayormente la diferencia, es que aporta menos proteína y sustituye las grasas lácteas (de origen animal) por las verduras. 
      Muchas de ellas, están suplementadas con minerales (sobre todo zinc y hierro), vitaminas, oligoelementos, prebióticos y probióticos. Las reconocerás porque en su envase figura un 3.
    • Leches especiales: es leche que se prepara con fórmulas para resolver problemas específicos del lactante. 
       Por ejemplo, las leches para prematuros, vienen a reemplazar la leche materna, cuando la mamá por algún motivo no puede alimentar al bebé.
       Otro caso es el de los bebés que tienen problemas de alergia a la proteína de la leche de vaca, buscan una solución a base de una fórmula hecha con bebida de soja. Para los casos de regurgitaciones, los cólicos, el estreñimiento o la diarrea.

      También, existen fórmulas de día y de noche, que imitan el cambio en la composición de la leche a lo largo del día. Yo, a mi hija, tuve que dar una leche especial para controlar el estreñimiento durante los seis primeros meses (y la ayudaba bastante), y aún así le tuve que curar el estreñimiento con la papilla macrobiótica a partir de los 4 meses aproximadamente.
      Si quieres más información, puedes leer el artículo sobre leches de fórmula que ayudan a curar ciertos problemas del lactante.

    Cuánta leche y con que frecuencia hay que dar la leche al bebé

    Tu pediatra será el que mejor te oriente sobre el tipo de leche, cuánta cantidad recibirá y con la frecuencia según demande tu bebé. 
    A continuación, te paso un esquema para que puedas hacerte una idea más o menos de las cantidades y la frecuencia de la leche.

    * Es un esquema que sirve como orientación, cada bebé es diferente y el apetito que pueden tener también. Es importante, que sepas que por cada cacito raso de leche de fórmula son 30ml de agua. Puede añadir 10 ml  más de agua más al total del biberón y así está más hidratado. 
    * Tu pediatra te indicará cuando debe comenzar con cereales o puré de verduras y complete con un biberón de leche.
    El volumen dependerá del apetito del bebé.

    Cómo preparar el biberón del bebé en 4 pasos

    1. El agua: puedes usar agua del grifo siempre que esté hervida durante dos minutos (yo usaba Solan de Cabras), si decides comprar agua mineral, escoge la mineralización débil (lo indica en la etiqueta). 
    De este modo no tienes que hervirla, una vez que esté el agua templada (unos 36º) a la temperatura que saldría del pecho, las viertes en el biberón.

    2. La leche: coge un cacito que te vendrá incluido en el paquete de la leche, y con el lado que no corta de un cuchillo nivélalo para conseguir un cazo raso, ten cuidado ya que si descompensas la fórmula que te dicen de agua + leche, apretando para que quepa más, puedes deshidratar al bebé y provocar estreñimiento.  

    3. Dale ritmo: agita bien el biberón para que la leche se disuelva por completo y desaparezcan lo grumos.

    4. La temperatura: comprueba echando unas gotitas de leche en la cara interior de la muñeca, apenas debes de notarlas.
     Si no se la toma toda o quieres preparar varias tomas, puedes conservarlos en el frigorífico no más de 24h.

    6 preguntas del millón que nos hacemos las mamás

    1. ¿Biberón de cristal o plástico?
    El biberón de cristal es más recomendable para los primeros meses, aguanta mejor la esterilización, aunque pesa más. El plástico, es más ligero y no se rompe, por eso, es perfecto cuando el bebé ya comienza a coger objetos y tirarlos al suelo.
    Yo personalmente, usé el biberón del Dr. Brown's, los conocía por amigas que los habían usado con sus hijos y les fue muy bien, y cuando vi que mi preciosa hija sufría de cólico de lactante y la pobre se retorcía de dolor, me acordé de este biberón y fue increíble lo bien que la sentaba la leche al tomarla con él, fue un cambio radical.
    ¡Fue una buena elección!

    2. ¿Tetina de silicona o de goma?
    La de goma es más blanda y se adapta mejor a la succión floja del bebé más pequeño. Las de silicona, son más resistentes a la esterilización y se deforman menos, pero tienen que chupar con más fuerza para extraer la leche.
    Muy IMPORTANTE deshecha cualquier tetina en mal estado. El bebé la puede romper, con el riesgo de que se atragante con el trocito que quede suelto.

    3. ¿Hay que despertar al bebé para las tomas? 
    Si no te lo indica el pediatra por su bajo peso o cualquier otra causa, no hay porque despertarle.
    Es preferible llevar una alimentación a demanda como en la lactancia materna, que sea el bebé que regule las tomas y sus propios horarios. Tenemos que tener en cuenta, que la leche de fórmula se digiere más lentamente, por lo que el bebé requerirá menos tomas que con el pecho.

    4. ¿La leche de fórmula estriñe?
    Al pasar de la leche de la madre al biberón observarás un cambio en sus deposiciones, que serán menos frecuentes y con una consistencia más dura. Respeta escrupulosamente la cantidad de agua indicada por el fabricante, incluso si quieres como he dicho anteriormente, puedes aumentar 10 ml de agua al biberón para que esté el bebé más hidratado y evitar el estreñimiento. 

    5. ¿ Cuándo agregar cereales al biberón?
    Tu pediatra te lo indicará de acuerdo con el desarrollo del bebé. Por lo general, no suele ser antes de los seis meses.

    6. ¿Tendrá más gases?
    Para evitarlos mira que la tetina sea de su edad y succión, y tomar el tiempo necesario para que expulse bien el aire que haya podido tragar. 
    Los bebés que no digieren bien el azúcar de la leche, pueden tener más gases.
    Puedes ayudar con un masaje en la tripita, en el sentido de las agujas del reloj o usar el método kusi Wawa , os dejo un vídeo 😉

    ¿Cómo esterilizar el biberón y hasta cuándo?

    • Hay quien cree, que las alergias infantiles se deben al exceso de higiene. Según la Asociación Española de Pediatría, conviene eliminar los gérmenes de biberones y chupetes hasta los 4-6 meses, porque antes de esa edad, el bebé no tiene lo suficientemente maduro su sistema inmune cómo para defenderse de virus y bacterias al no recibir la protección de la leche materna. Antes de esterilizar, lava los biberones y las tetinas con agua, jabón y un cepillo.
       Luego hay varios métodos, entre los que puedes elegir según el mar más cómodo:

       Esterilizadores eléctricos, muy cómodos que limpian con vapor de agua.
    • Hervir los biberones en un cazo con agua 5 minutos, es más engorroso que con un esterilizador tienes que estar pendiente del tiempo, y luego esperar a que se enfríe para poder usarlo, pero es el método más barato (aunque engorroso) de esterilizar un biberón.
    • Esterilización en frío, consiste en introducir unas pastillas de detergente en una cubeta llena de agua.

    Introducción de los alimentos al bebé

    A partir de los 6 meses, tu hijo está preparado para probar nuevos sabores.
    La lactancia materna, es el alimento estrella en la alimentación infantil. Se recomienda hasta los 6 meses de forma exclusiva.
    Al llegar a esta edad, es el momento de combinarla con otros productos, hasta poder llegar a un menú similar al nuestro. Es un momento de aprendizaje para ambos, a mí personalmente me sirvió mucho para conocer cosas que mi hija, iba descubriendo cada día. 
    Hay que seguir los consejos de nuestro pediatra, y también ir observando lo que te dice tu bebé. Te voy a contar cómo introducir los alimentos según lo que fui haciendo con mi niña y los alimentos que desde mi experiencia, mejor han funcionado a la hora de la introducción de los alimentos y cómo.

    2 normas básicas a seguir

    1. La leche, sigue siendo el protagonista de su alimentación , el resto de alimentos se usará como complemento.
    Si le das el pecho, dale una toma por la mañana y si trabajas a demanda cuando vuelvas a casa, y así conseguirás mantener una producción adecuada. Si tu caso al igual que el mío es el biberón, le ofreceremos 500ml al largo del día durante el primer año.

    2. Cada vez que introduzcas un nuevo alimento en su dieta, hazlo al medio día y con una separación de tres y cinco días con otro alimento, para ver cómo reacciona su cuerpo y así, observa si sufres algún signo de alergia o intolerancia.
     Por ejemplo a mi hija le hizo reacción una fresa, se le puso de color rojo todo lo que había rozado alrededor de la boca, y no era que estaba manchada de fresa sino rojez de alergia, se la quité ese año y al año siguiente hice otro intento y ya no le dio.

    ¿Cómo hacer la introducción de cereales?

    Introducción de cereales para bebés

    Os voy a contar dos formas de hacer la introducción de cereales: una, será la que te va a proponer tu pediatra y otra, es la que hice yo con mi hija que fue maravillosa para el problema que tenía de estreñimiento y gases.

    1. La forma tradicional que ofrece tu pediatra.
    Son cereales hidrolizados que se pueden comprar en farmacias o supermercados, y también online, si quieres la versión de cereales ecológicos los puedes encontrar online, herbolarios o tiendas ecológicas. Para vuestro bebé será fácil de digerir porque ya vienen predigeridos.
    Su sabor es dulce y suele ser del agrado de los más pequeños. Primero, empezamos con cereales sin gluten como el arroz y el maíz, a partir del cuarto mes de vida.
    Le iremos ofreciendo gluten progresivamente, a partir de los 6 meses como el trigo, la avena, la cebada, y el centeno. Si los ofrecemos de forma temprana, aumentamos el riesgo de desarrollar enfermedad celíaca.

    La forma de preparar estos cereales es la siguiente: el primer día, añade una o dos cucharadas en el biberón de la noche, eso le hará dormir mejor y más tiempo.
    Ve aumentando progresivamente la cantidad, según te vaya indicando tu pediatra. Se pueden preparar con agua o con leche. Si es leche materna, extrae tu propia leche para preparar una papilla espesa y ofrecérsela con una cucharadita.

    Puedes encontrar cereales con prebióticos y efecto bífidos, que favorecen: el desarrollo de bacterias beneficiosas en la mucosa intestinal del bebé, que ayuda a mejorar la maduración de su sistema inmune, facilitan la absorción del calcio y el hierro, y aligeran en bebés con tendencia al estreñimiento. Al igual que con la leche, no modifiques las dosis recomendadas por el fabricante.

    2. La forma que escogí para mi hija es la papilla macrobiótica.
    Es un poco más laboriosa que la anterior, pero es más nutritiva y puede tomarse durante toda la vida, y si tiene problemas de estreñimiento doy fe, de que funciona.
    Se usan cereales enteros, no copos, ni harina, ni salvado, el cereal entero.
    Los cereales usados son:

    • Cereales sin gluten: arroz, mijo, quinoa, arroz dulce, amaranto, maíz.
    • Cereales con gluten: trigo, cebada, avena.

    Pero ¿cómo hacer papilla de cereales macrobiótica para bebés?

    Es importante, que tengas en cuenta que a medida que va creciendo el bebé, también se vuelve más espesa y podrás ir añadiéndole algunos nuevos ingredientes, para enriquecerla hasta hacer deliciosas papillas.
    Si te interesa este tipo de alimentación, puedes ver toda la información de cómo preparar la papilla macrobiótica para bebés.
    También te puede interesar saber o por lo menos valorar lo beneficios que puede tener  la alimentación macrobiótica para niños.

    ¿Cómo hacer la introducción de la fruta con el bebé?

    fruta para bebés

    Llegan las vitaminas, los colores y los nuevos sabores que le encantarán al bebé, es muy recomendable sobe todo en verano.

     Lo mejor es que la fruta esté madura y así le resulte dulce, suave y de fácil digestión y se prepara a temperatura ambiente. Las mejores frutas para empezar son: la manzana y el plátano (como con los cereales) es mejor dar de una en una, y esperando mínimo 3 días, para ver como les sienta e introducir otra nueva.
    La puedes triturar en una batidora añadiéndole un poco de leche (de tu pecho o de fórmula) o de agua.

    Dale a probar unas cucharaditas de la papilla de fruta, después de la toma láctea y ve poco a poco introduciendo nuevas variedades, espesando la papilla y dándole cada vez más cantidad.
    Puedes darle un poco de zumo de zanahoria o manzana rebajado con agua, el de naranja que a veces te recomiendan me parece muy fuerte (a mi hija le sentaba mal y la descomponía la tripa).

    Hay frutas, que le pueden dar alergia si las toma muy pronto, frutas que tienen una especie de pelo como el kiwi o el melocotón, es mejor esperar hasta los dos años.
    Otro truco, para que la fruta le resulte más atractiva, es cocerla previamente (se pierden un poco de vitaminas), pero ten en cuenta que es mejor que tome algo de fruta a nada.
    La fruta a mi hija, se la comencé a dar a los 6 meses más o menos en trocitos (con un mordedor de fruta) y en papillas, era verano y le hidrataba mucho. Si hubiera sido invierno, seguramente le hubiera dado más verdura y poca fruta, como la manzana en compota o al horno calentita.

    ¿Cómo hacer que le guste a mi bebé la verdura?

    verduras bebés

    Las verduras se las podemos empezar a dar a partir de los 5-6 meses, al igual que los cereales, eso hará que se acostumbren a su sabor desde muy pequeños.
    Es importante, que las verduras sean estacionales, de buena calidad y a poder ser ecológicas (de no ser posible ecológicas, pélalas siempre y lávalas muy bien) . A mi hija, le preparo unas papillas de cereales con verduras desde los 5 meses, claro al principio eran menos espesas. El mejor método de cocción para las verduras es el vapor. 

    Las mejores verduras para comenzar son las dulces como la zanahoria, la calabaza, la cebolla, las judías verdes y puerros, ya sabes respetando el tiempo de introducción, de una en una y de 3 a 5 días entre una y otra.
    Las espinacas, remolacha, acelgas, borraja, no deben ofrecerse hasta los 12 meses por su alto contenido en nitratos (lo recomienda la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición), ya que pueden perjudicar el delicado organismo de tu bebé.

    Introducir las legumbres en la alimentación del bebé

    legumbres para bebés

    Las legumbres son una fuente importante de proteínas, y forman parte de los hábitos nutricionales sanos de la dieta mediterránea. Yo personalmente se los comencé a dar a partir de los 7-8 meses, en su papilla de cereales y verduras con legumbre muy bien cocida.

    El pescado en la alimentación del bebé

    pescado para bebés

    El pescado se puede introducir entre los 7-8 meses. Es mejor, empezar por los pescados blancos que son menos grasos, como el gallo, el lenguado o la merluza. Es bueno empezar con 20 gr. e ir aumentando hasta llegar a darle 50-60 gr. al final del año. Por su alto contenido en mercurio, la AESAN recomienda no dar emperador, atún rojo ni cazón hasta al menos los 3 años.
    Tampoco tomarán crustáceos, que contienen cadmio, un metal perjudicial para el riñón y el hígado.
    Hay que tener cuidado al ofrecerle pescado, ya que puede manifestar alergias, sobre todo si hay antecedentes en tu familia, consulta con tu médico.

    ¿Qué tipo de carne dar por primera vez a tu bebé?

    introducción de carne para bebés

    La mejor forma de incorporarla, triturada en las papillas de verduras y/o cereales que ya toma. La carne que suele recomendar el pediatra para empezar a ofrecer al bebé es el pollo, escogiendo piezas magras, sin piel ni  grasas.

    Las cantidades irán variando en función de los meses del bebé. En el inicio con 20g de carne bastará e iremos aumentando esta cantidad hasta que consiga tomar unos 40-50g, llegando al final del primer año.
    Los siguientes alimentos que le ofreceremos, una vez haya aceptado el pollo, serán la ternera y el cordero.
    En este momento, como nutricionalmente va a estar satisfecho, ya no será necesario que le ofrezcamos el pecho o biberón después de la comida.

    ¿Cómo introducir el temido huevo?

    A mí personalmente, fue el alimento que más miedo me dio a la hora de introducirlo en la dieta de mi hija. Pero me di cuenta que con cuidado, lo normal es que no tenga alergia. Pero hay que tener cuidado y fijarse muy bien en cómo va reaccionando.
    Es uno de los alimentos considerados entre los más alergénicos. Según mi pediatra, se lo tenía que empezar a ofrecer entre los 10 y 12 meses, paulatinamente, para ir controlando posibles reacciones.
    Empezaríamos por la yema, ya que la proteína de la clara es la que posee los componente alergénicos. Como ves en la imagen, lo hice de la siguiente forma: 

    • Semana 1:  añadimos un cuarto de una yema de huevo al puré que has preparado para comer.
      Recuerda que lo tienes que hacer dos días de la semana, con una separación de al menos 3 días para ir comprobando sus posibles reacciones. 
    • Semana 2:  añadimos la mitad de una yema de huevo al puré de verduras que he preparado para comer. y reduciríamos al 50% la porción de carne o pescado que le tocara.
      Recuerda que lo tienes que hacer dos días de la semana, con una separación de al menos 3 días para ir comprobando sus posibles reacciones.
    • Semana 3:  Igual que la semana anterior, pero esta vez le daremos tres cuartos de la yema de un huevo y reduciríamos al 25% la porción de la carne o pescado que le tocara..
    • Semana 4: le daríamos ya la yema entera, y nada de carne o pescado, siguiendo el procedimiento igual que en las semanas anteriores.
      Si ha tolerado el bebé bien la yema, a partir de aquí, empezaremos con la clara y cada vez ,que le demos huevo, ya no le daremos carne o pescado en esa comida.
    • Semana 5:  pondremos en la papilla de verduras, la yema entera del huevo y un cuarto de la clara. Y respetamos los días ,igual que anteriormente.
    • Semana 6:  pondremos la yema entera, más la mitad de la clara de un huevo.
    • Semana 7: pondremos la yema entera más tres cuartos de la clara de un huevo.
    • Semana 8: aquí ya ponemos el huevo entero.

    A partir de aquí, si tu bebé ha aceptado el huevo, empezará a formar parte de la dieta diaria, se podrá ofrecer dos veces en semana.

    Otros alimentos clave en la alimentación del bebé

    Estos alimentos que detallo a continuación también son importantes a tener en cuenta en la dieta de tu bebé:

    • El aceite de oliva: no es necesario añadirlo al puré, porque la leche materna y de fórmula ya contienen los ácidos grasos esenciales que necesita. Pero a mi hija se lo daba, porque mejorar el sabor .
      Añade una cucharadita de aceite oliva virgen extra de primera presión en frío, justo antes de triturar las verduras.
    • El yogur: el adaptado con leche de fórmula que cumple con las necesidades del bebé, se puede empezar a ofrecer a partir de los seis meses, es un equivalente a la leche de continuación.
      También, se puede dar yogur de leche de vaca entre los seis y los 12 meses en pequeñas cantidades.
    • El queso: no es recomendable darle queso fermentado o curado antes de los dos meses por su concentración y sus grasas. Lo que sí puedes darle, es queso fresco o un quesito en su puré a partir de los 6 meses.
    • El pan y la pasta: estos productos tienen gluten, debemos esperar hasta los 6 meses para dárselos y reducir riesgo de celiaquía. Aunque, hay otras opciones de grano que no tiene gluten, como por ejemplo: arroz, mijo, quinoa, amaranto, maíz.
    • Las legumbres: son una rica fuente de proteínas, y forman parte de unos hábitos nutricionales sanos, muy ligados a nuestra dieta mediterránea, por lo que pueden darse a partir de los 7-8 meses.
    • La sal: no es necesario dársela en la dieta, ya que no la ha probado nunca y no la podrá echar de menos.
       En caso de darle, que sea muy poquita cantidad y que sea sal marina ecológica (que al no estar refinada al menos le aportará minerales).
    • Los frutos secos y semillas: las semillas se las podemos dar trituradas con un mortero japonés o un molinillo eléctrico de esos para café (para asegurarnos de que se queda hecha polvo) a partir de los 5-6 meses,.
      Yo a mi hija se lo daba junto con la crema de cereales. Los frutos secos son más complicados que las semillas, por que algunos pueden ser alergénicos y además está el problema del atragantamiento, es mejor no dárselos hasta los cuatro o cinco años.
    • La miel: ojo con la miel antes del primer año.
      Igual que para los adultos es beneficiosa, para los bebés menores de un año, implica un riesgo por la posible presencia de esporas de C. Botulinum. A partir del año es entonces cuando tu hijo ha alcanzado la madurez suficiente para tomarla.
    • Los tarritos o potitos: diversos estudios han demostrado, que son tan sanos y nutritivos como los purés cocinados en casa.
      Siguen estrictos requerimientos de composición y seguridad establecidos en la normativa de alimentos infantiles, por lo que pueden ofrecerse a los bebés sin temor alguno.
      La verdad que aún sabiendo esto, yo a mi hija le hacía las papillas y purés siempre en casa, justo antes de que le tocara comer, nunca me ha gustado congelarlos. Excepto si algún día tenía que salir fuera y me pillaba la hora de alguna comida (la verdad, rara vez) le daba un potito ecológico.

    Siempre he sido y seré defensora de la comida hecha en casa, pero hay que comprender que no siempre es posible y que en algunas ocasiones hay que tirar de los tarritos de bebé, por eso yo prefiero lo potitos ecológicos.

    Accesorios para la alimentación del bebé

    Hay muchas cosas que podemos usar para la alimentación del bebé, por eso hemos reunido aquí las más imprescindibles par que puedas valorar lo que más te puede beneficiar a ti y tu precioso bebé.

    Biberones: hay biberones de muchos tipos; de plástico, ergonómicos y anticólicos.
    Te explicaré que tipos de biberones vas a encontrar, y cómo escoger el más adecuado para tu bebé.
    También, puedes encontrar una guía completa sobre los chupetes para el bebé.

    calienta-biberon

    Calienta biberones: El calienta biberones es un dispositivo muy práctico que no debe faltar cuando hay un bebé en casa.
     Hay mucha variedad en el mercado y puede abrumarte a la hora de elegir el mejor para ti. Quiero ayudarte a que sea más sencillo reuniéndote toda la información en un solo sitio.
    He analizado para ti algunos de los calienta biberones más vendidos en 2020.. 


    Esterilizadores de biberón: son muy cómodos, los hay eléctricos y los hay para microondas.
    Lavas el biberón, y luego lo pones en el esterilizador y listo. Si lo haces hirviendo agua es un poco más pesado.
    Tienes que lavarlo igual y luego calentar agua hasta que hierva, entonces ponemos el biberón por piezas en la ollla de agua hirviendo y esperamos de 5 a 10 minutos antes de quitarlos del fuego y dejar que enfríe un poco, para no quemarnos al coger el biberón.


    Pezoneras: se usan para problemas de pezones planos, invertidos, doloridos o agrietados durante el período de lactancia.
    Ayuda al bebé a que succione de forma más correcta.


    Sacaleches: los hay manuales o eléctricos.
    Se usan para sacar la leche de las mamas, por ejemplo, si vas a trabajar, o si produces mucha leche puedes sacar, y donar la leche para otros bebés que sus mamás no producen leche de buena calidad.


    Envases y bolsas resistentes para la conservación de la leche materna: es dónde guardarás la leche que has extraído de las mamas.


    Discos protectores para el seno: ayudará a evitar que manches la ropa de leche.
    También mantienen las delicadas zonas y la leche del bebé libre de cualquier residuo de dioxina.


    Cojín para lactancia: no es imprescindible, pero os ayudará a ti y a tu bebé a estar más cómodos.


    Robots de cocina para bebés: Los robots de cocina infantiles te facilitan la vida a la hora de preparar la comida de tu bebé, lo que te permitirá no sólo ahorrar dinero en la compra de potitos o papillas para tu bebé, sino que además te asegurarás de que tu bebé ingiere alimentos 100% naturales y sanos, sabiendo en todo momento lo que come.

     Es una de los imprescindibles en la lista de la compra para cuando se está esperando un bebé.
    Hemos preparado una guía con opiniones sobre los mejores robots de cocina infantiles, seguro que te ayuda a comprar el mejor robot de cocina para bebé.


    La trona para dar de comer al bebé

    La forma más incómoda de dar de comer al bebé es sobre el regazo, por eso recomiendo encarecidamente que dispongáis de una trona para dar de comer a tu bebé, enseguida notarás la diferencia.
    La trona facilita el trabajo a partir de que el bebé pueda sentarse sólo sin necesitar apoyo, si aún necesita apoyo, la hamaca puede hacer las veces de trona.

    Hay que tener en cuenta una normas de seguridad desde que sentamos al bebé en la trona:

    • No dejes nunca al bebé sin vigilancia en la trona, ponle un babero,  y antes de subirle a la trona ten a mano ya todos los utensilios y alimentos que vas a utilizar para la comida para no tener que ir a por ellos y dejar solo al bebé.
    • Ata siempre bien los anclajes y cinturones de seguridad que tiene la trona, y asegúrate de que el bebé este lejos de cualquier mueble en el que pueda llegar con manos o pies, ya que puede empujarse y caer al suelo.


    La dentición infantil

    Hay que tener en cuenta que a los bebés le suelen empiezar a salir los dientes al rededor de los 6 meses. Es muy doloroso y molesto, por lo que puede influir en la alimentación del bebé, pudiendo hacer que en ocasiones no tengan hambre.
    A esto se le llama la dentición infantil, lo bueno es que hay muchos remedios y trucos para ayudar a nuestro bebé a calmar el dolor o molestia.

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