La papilla macrobiótica para bebés

Por mi experiencia personal, el mejor momento para empezar a dar de comer a nuestros bebés alimentos sólidos y empezar a ir dejando poco a poco la lactancia es a partir de los 6 meses.

Con la ayuda de los alimentos sólidos nuestros hijos irán estando cada vez más satisfechos, no se levantarán por la noche inquietos con ganas de comer, a parte de las necesidades personales nuestras como son empezar a trabajar.
La leche materna ya no es como el primer día, por todo esto, es recomendable empezar a darles alimentos sólidos.

Cuando empezamos alrededor de los seis meses a introducirles alimentos sólidos, lo haremos en forma de purés, inicialmente puede que los rechacen, pero poco a poco con constancia y paciencia irán aceptándolos de buen agrado.
Aunque a veces, aceptan las primeras veces los sólidos y luego los rechazan, no os desaniméis es algo muy normal, su estómago es pequeño y hasta los seis meses no están preparados para los alimentos sólidos.

A la hora del destete lo más recomendable es empezar a darles algo lo más parecido a la leche materna, la cual, contiene proteínas, grasas, dulce y carbohidratos, con lo cual lo que os recomiendo al principio es una leche de cereales.
 Empezaremos dándoles la leche de cereales (una toma al día, inicialmente) y observando cómo les sienta. Se lo podemos dar a cucharaditas o bien con el biberón (agrandando, con cuidado, con unas tijeras el agujero del biberón).

El siguiente paso, si aceptan en cinco días aproximadamente la leche de cereales, es empezar con los variados purés de verduras.
Según la macrobiótica nuestros hijos son seres compactos, densos, pequeños, o sea, YANG, mientras que al introducirlos los diversos purés de verduras les volveremos YING, lo cual hace que les tengamos en una armonía nutricional.

Al principio, la comida debe ser blanda y suave, sin añadir sal o azúcar.
Yo personalmente se la hacía con una consistencia muy fina el puré para que lo pudiera comer sin problemas, poco a poco iremos introduciendo proteínas en forma de semillas. Estas semillas como son las semillas de sésamo, pipas, girasol… deben ser machacadas hasta que sean polvo y mezclarlas en la comida.

¿Qué alimentos son los que usamos para esta papilla?

  • Cereales integrales: este tipo de cereales son los que aportan a nuestros hijos vitalidad y energía.
    Estos cereales son los que no son tratados por el hombre de ningún tipo según se recolectan, son guardados para su consumo. Si es verdad que a la hora de cocinarlos hay que limpiarlos varias veces con agua para quitar la posible suciedad que puedan tener.
    Los cereales procesados lo que aportan a nuestros hijos, en la mayoría de los casos es mucosidad y falta de energía. Mi consejo a la hora de prepararlos, aparte de hacerlos a fuego lento (tardan en cocer una hora y hora y media aproximadamente) es mezclarlos con una semillas cucharita de semillas tostatadas, bien machacadas que se queden como polvo, y con una cucharadita de melaza de cebada o arroz (es una forma de que se lo tomen mejor y les sea más agradable). Nunca usar sal.
  • Semillas tostadas: las semillas debemos tostarlas un poco, nunca quemarlas y una vez que estén tostadas, machacarlas hasta hacer con ellas un polvo (también, una vez frías, se pueden moler en un molinillo de café) para mezclar con la leche de cereales o el puré.
    La primeras que le di a mi hija fueron las de sésamo (que le aportan vitaminas A, B y E, y minerales como el manganeso, hierro, zinc, cobre, calcio, magnesio, potasio y selenio ayudando al sistema inmunológico), posteriormente las de girasol (contienen gran cantidad de ácidos grasos y son ricas en minerales como el potasio, magnesio, calcio y magnesio), y por último las de calabaza (tienen un alto contenido en nutrientes esenciales para nuestro organismo como son : zinc,cobre, potasio, hierro, cobre y magnesio).
    A la hora de triturar las semillas os sugiero, siguiendo los consejos de la Macrobiótica, mejor que la trituradora que provocaría muchas vibraciones y podría poner nervioso al bebé, es hacerlo a través de un “suribachi” mortero de origen japonés que permite triturar las semillas de una manera natural (os muestro la imagen del mío) . 

Por último, señalaros que la mejor forma de suministrar a nuestros bebés las semillas es justo antes de comer, prepararlas en el momento que hayamos terminado la leche de cereales o el puré , prepararlas y añadirlas, para que de ese modo contengan todas sus propiedades mas frescas.

  • Endulzante: los edulcorantes que usaremos, seguirán en la línea que estamos describiendo. Deberán ser de cereales integrales , puesto que son los más energéticos.
    Éstos pueden ser: melaza de cebada, melaza de maíz y miel de arroz; e incluso amasake (es de fácil asimilación. Es de un cereal fermentado y muy dulce).
  • Puré de verduras: lo más aconsejable es ir introduciendo verduras dulces como son las zanahorias,cebollas, puerros, calabaza y luego poco a poco introduciéndoles otras verduras.
    Mi recomendación es que las verduras tienen que ser ecológicas, de temporada y por supuesto, de buena calidad.
    Éstas deben de ser tres tipos de energía diferentes:

  1. verduras de raíz: zanahorias, chiribia, cebollas, etc.
  2. Verduras redondas: calabaza, repollo, calabacines, puerros, etc.
  3. Verduras verdes: judías verdes, brócoli, etc.

Las verduras de color verde, no debemos introducirlas antes de las dulces, porque pueden tener un carácter laxativo, y pueden sentarles mal si las introducimos las primeras, y asustarnos nosotras también.

Tener en cuenta que hay una serie de verduras que no debemos suministra a nuestros bebés por varias razones:
  1. Verduras con efectos depurativos y diuréticos como son: alcachofa, espárragos, remolacha, setas, champiñones, rabanitos, rábano y apio.
  2. Acelgas y espinacas, posen un alto contenido en  ácido oxálico.
  3. Verduras con mucha fibra, ya que son laxativas.
  4. Verduras solanáceas como el pimiento, la patata, el tomate y la berenjena.
  • Una serie de cuestiones me hicieron reflexionar a la hora de alimentar a mi hija con esta papilla Macrobiótica:
    - La primera, por el estreñimiento que padecía, llegó a tener hasta una pequeña hemorroide, fue horrible, pero gracias a esta alimentación, poco a poco fue disminuyendo y las deposiciones eran más seguidas (de no tener deposiciones en días, llegó a hacer después de cada toma), más blanditas, fue como un milagro.
    - La segunda, porque está alimentación la llenaba de vitalidad, y además de una manera natural con alimentos ecológicos y naturales, tal cual nos lo ofrece la naturaleza.
    - La tercera, la gente me preguntaba que tipo de champú usaba para que tuviera el pelo tan brillante, y estoy segura que era gracias al mijo.

Reflexioné sobre mi manera de alimentarme (aún más, ya empecé en la preconcepción) y la importancia de la alimentación en nuestras vidas y la de nuestros hijos.
También empecé por darle casi el 100% de alimentos dulces usando la melaza de cebada para la crema o leche de cereales y posteriormente con las verduras.
Tampoco al llevar una alimentación macrobiótica, he congelado los alimentos nunca. He preferido cocinar los justo para que la comida sea lo más natural , y guardando la mayor cantidad vitaminas y minerales.
Un buen consejo a la hora de introducir los alimentos sólidos, es dárselos cuando tenía hambre y se encontraba alegre, se comía todo. Y comencé dándole trocitos de verdura que usaba para el puré poniéndolos en un plato pequeño (llamado de experimentos) para que ella eligiera los que necesitaba, siempre después de su puré.


¿Cómo cocinar los alimentos a nuestro bebé?



Lo principal al cocinar las verduras, es utilizar poco agua, con el fin de aprovechar al máximo las propiedades de las verduras. También podemos hervirlas al vapor, que mantienen más aún las propiedades pero tendrán que llegar a estar muy blandas para hacer el puré. Si son ecológicas no deberemos pelarlas, sino sí.
Cortarlas en trozos o dados hasta que estén prácticamente para hacer puré. A este puré como os he comentado anteriormente, yo le añadía las semillas de sésamo machadas en polvo, y una cucharadita de melaza de cebada.
Esta papilla la preparaba a diario, y nunca congelaba lo que sobrase.
Posteriormente, fui introduciendo un poco a demanda la fruta y el pescado. Mi hija empezó en verano con la sandía, que a la vez que le refrescaba, la hidrataba y sinceramente era una maravilla ver como se la comía.
En verano, cuando nuestros hijos pueden estar más alterados por el calor os recomiendo darles mucha fruta, y menos proteína animal como puede ser el pescado o la carne.
En cambio en invierno, cuando hace más frío, se sienten más débiles, les deberemos dar más legumbre, pescado y carne para que obtengan así más proteína.

NO AÑADIR NUNCA SAL A LAS COMIDAS , NI ANTES NI DESPUÉS DE HACERLAS hasta que nuestro hijo empiece a andar solo. Yo personalmente, aún no le añado sal a los alimentos.
Alrededor del año si nuestros hijos ya comen la variedad de frutas y verduras indicadas anteriormente, si lo queréis ya podéis destetarlo del todo. Con toda esta alimentación cubre sus necesidades perfectamente. Para mí, el establecer una estructura sólida de comidas desde tan pronta edad es primordial, evitaremos en un futuro problemas digestivos y de salud.
Poco a poco iremos sentando a nuestros hijos a la mesa con el resto de la familia.
Primero, se tomarán su biberón o plato de papilla, para posteriormente , irle introduciendo alimentos a probar en su platito; hasta que definitivamente, vaya introduciendo los alimentos sólidos y ya vaya comiendo siempre con nosotros probando poco a poco nuevos alimentos.
Deberemos ir sustituyendo las tomas poco a poco la de por la mañana por la leche de cereales, más adelante la del mediodía , y por último y más difícil será la de por la noche, hasta que definitivamente siempre coma sólido.
Edad del bebéCantidadesIndicaciones
de 5 a 6 meses10 tazas de agua por cada taza de cerealUna vez cocido el cereal y pasado por la batidora o el pasapuré, exprimir con una gasa o bolsa para hacer leche de cereal, para obtener una textura fina y homogénea que se pueda dar con el biberón (seguramente habrá que hacerle el agujerito un poco más grande). La pulpa sobrante no se utiliza.
De 7 a 8 meses7 tazas de agua por cada taza de cerealUna vez cocido el cereal y pasado por la batidora o el pasapuré, usamos un colador de agujeros pequeños para hacer una papilla fina. El salvado sobrante no se utiliza.
De 9 a 10meses5 tazas de agua por cada taza de cerealusar el pasapuré. No se usa el salvado.
De 12 meses4 tazas de agua por cada taza de cerealPodemos darle el cereal machacado con un mortero o tenedor para reblanderer el cereal cocido, en papilla
De 18 meses4 tazas de agua por cada taza de cerealLe podemos dar el cereal entero en papilla.

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