Tratamiento de fiebre para bebés

Tratamiento de fiebre para los bebés

¿Notas a tu hijo/a sin ganas de jugar?, ¿no quiere comer su comida preferida?, ¿ no quiere ver a Blancanieves y los 7 enanitos?¿Qué pasa?.
Si te ha sucedido este tipo de situaciones, y le tocas la frente y está muy caliente, es una de las situaciones más normales que nos pasarán como padres cuando son bebés.
Te empiezas a asustar porque tiene la frente y el cuerpo muy caliente, y nos asustamos y nos preguntamos ¿qué pasa? ¿cuándo ha empezado a subir la fiebre?.
No os preocupéis es lo más natural del mundo,  su propio organismo ha subido su temperatura corporal como señal de que su cuerpo ya se ha puesto manos a la obra para solucionar lo que le está pasando interiormente.
Aunque no todas las fiebres son inocuas o mejor dicho, no son para preocuparse en exceso (puede haber fiebre por la salida de los dientes, por ejemplo, y no habría que preocuparse en exceso si tiene unas pequeñas décimas). En mi caso, con mi hija la primera vez que la tuvo me alarme, pero el pediatra me dijo que era de la salida de los dientes y me tranquilicé.

En general, muchas de estas subidas de temperatura ni tan siquiera es necesario llamar al pediatra como me pasó a mi (con los dientes). Lo principal es tomar  su temperatura y determinar qué grado de fiebre tiene para así averiguar qué hacer.

La manera más tradicional y que nuestras madres y abuelas nos han tomado siempre la temperatura es tocándole la frente, la nuca o el cuerpo del bebé o niño con nuestros labios o el dorso de la mano.
Con el tiempo y un poco de práctica sabréis si tiene fiebre, febrícula o una fiebre alta, pero realmente no es un método del todo infalible porque dependerá en gran medida, si por ejemplo, hemos estado fuera en la calle y hacía mucho frío o calor. Si hemos tomado un baño caliente no nos dará la temperatura ideal del bebé o de nuestro pequeño.

Lo mejor es utilizar un termómetro en sus distintos tipos y modalidades. La temperatura en los bebés y niños las podemos tomar en cuatro partes de su cuerpo principalmente: axila, recto, boca y en el oído.

Los médicos no recomiendan los termómetros bucales para niños menores de entre 4 ó 5 años, primero porque es difícil tomar la temperatura poniendo el termómetro debajo de la lengua a esa edad y que tenga realmente un cálculo exacto.Os  recomiendo por haber sido más útil y práctico para mi,  poner el termómetro en su axila  (está más tranquila en mi regazo, suena cuando ha terminado de tomar la temperatura y prácticamente no le ha molestado).

Después también están los termómetros que se ponen el tímpano, que son bastante más caros y que no siempre son tan efectivos. Porque hay que levantarle la oreja para que el canal auditivo esté recto y después tomarle la temperatura y no siempre es correcta o lo lee bien.

Existen unos termómetros que se colocan en la frente del bebé o niño y nos leen rápidamente la temperatura, pero son bastantes caros y no resultan tan precisos como la axila o el recto.

*** Un punto importante que quiero destacar son que si tenéis termómetro de mercurio o de vidrio, lo mejor que podéis hacer es tirarlos al punto de recogida que corresponda. Tiene muchos inconvenientes para su salud y no son tan efectivos.

Las 3 formas más útiles de tomar la temperatura a nuestro hijo.

1)  en la axila:
Para mí, como he señalado anteriormente, es el mejor método y el que veo menos invasivo o molesto para mi hija. Limpia el termómetro y ponlo debajo de la axila (que toque la piel, no la ropa del niño) y sujétalo con el brazo del niño hasta que el propio termómetro pite y te indique la temperatura. De esa forma estará más tranquila y podrás hacerlo con facilidad.

2)  en el oído o tímpano: 
Es básicamente ponerle según indique el fabricante del termómetro la punta del termómetro en el tímpano, teniendo el canal auditivo recto para que no distorsione la temperatura. 

3)  en el recto:
Aunque según ciertos criterios médicos es más exacta, considero que es más molesto y nos va a dificultar tomar su temperatura. En el caso de que decidas esta forma, el termómetro debe estar bien limpio (lo limpiaremos con alcohol o agua y jabón), le ponemos un poquito de vaselina para que lubrique mejor, posteriormente coloca a tu hijo boca abajo con la mano en la tripita para que esté más quieto e introdúcele el termómetro más o menos 1 cm, si vemos que nuestro hijo opone mucha resistencia para. Sujeta el termómetro hasta que pite y podamos leer la temperatura.

¿Cuál es la temperatura ideal de un niño o bebé? 

Os voy a indicar las distintas temperaturas según el método de tomarle la temperatura.

Si hemos tomado la temperaruta por el recto: la temperatura normal con su variación es entre 36,6 a 37,7ºC, a partir de 38ºC sería fiebre.

Si hemos tomado la temperaruta por la axila: la variación normal es 35,5º a 37,2ºC, a partir de 37,4ºC es fiebre

Si la tomamos la temperaruta por la boca: la variación normal es 35,5º a 37,5ºC , a partir de 37,5ºC es fiebre.

También hay que tener en cuenta a qué hora del día le tomamos la temperatura. Generalmente por la mañana suele disminuir la temperatura corporal, mientras que por la tarde aumenta.

Hay pediatras que señalan que la mejor lectura es la rectal, mientras que otros piensan que la de la axila es la más exacta y menos invasiva para el bebé. No obstante, independientemente de la forma que elijamos para tomar la temperatura deberemos limpiar el termómetro una vez utilizado con agua y jabón o con alcohol, nunca mojar la pantalla y la zona de la pila o zona electrónica porque se podría estropear.

¿Cómo hacer frente a la fiebre de nuestro bebé?

Generalmente los casos de fiebre en nuestros hijos provienen de infecciones que se curan prácticamente solas (su sistema inhume hace que se curen solos, también que les suba la temperatura corporal).  Es decir, no necesitan de tratamiento para curarse, eso sí, si sube de 38,8ºC entonces posiblemente lo único que precise sea un ibuprofeno o paracetamol, sobre todo, al acostarse para aliviarles y dejarles descansar. (Pero antes de dar cualquier medicamento a tu hijo/a consulta con tu pediatra y lee atentamente el prospecto)
Cuando tiene enfermedades causadas por bacterias suelen tratarse con antibióticos, aunque puede ser que el pediatra les recete ibuprofeno o paracetamol para aliviarles. En los bebés más pequeños siempre que la fiebre suba de 37,9º te recomiendo que le lleves al pediatra para tú tranquilidad.

Cuando tu hijo presente una subida o enfermedad provocada por el calor (golpe de calor, sudoración excesiva..), y no por una infección llama rápido al pediatra o vete al hospital inmediatamente. Hay que bajarle la temperatura corporal rápidamente.

5  pasos que mi pediatra me indicó a seguir cuando nuestro hijo/a tuviera fiebre:

  1. Toma de líquidos: para mantener hidratados a nuestros pequeños es necesario que aumente la ingesta de líquidos, ya que la fiebre hace que se deshidraten. Sin forzarle podemos hacer algún tipo de juego con ellos para que beban más. Es muy importante que estén bien hidratados.
  2. Bajar la fiebre: lo podremos hacer con el ibuprofeno o paracetamol que nos recete el pediatra, pero mi consejo es que no lo tome si no tiene más de 38,8ºC, y además no puede dormir o está molesto. Personalmente, no soy muy amiga de tomar medicamentos si no es estrictamente necesario.
  3. No pasarse con la medicación: es vital cómo he señalado en el punto anterior no darle más medicación de la recomendada, puede ser muy perjudicial para tu hijo.
  4. Mantén a tu hijo fresco: un error muy común (incluso el mío, la primera vez que mi hija tuvo fiebre), es arroparle más. Nada más lejos de la realidad, nuestros hijos deben estar más fresco y con menos ropa cuando están con fiebre para que les ayude a bajar la temperatura. Si les ponemos más ropa , dicha temperatura aumentará
  5. Descanso y más descanso: cuando están con fiebre, están desganados. Invítales a que descansen y que duerman todo lo que puedan. Eso les hará mejorar.

Como norma general, para saber el estado de nuestros hijos es hacer un análisis global, con esto lo que quiero decir es lo siguiente. Mi hija es una niña muy alegre y siempre está jugando, cuando esto no sucede algo pasa y con el paso del tiempo lo he detectado.
Deja de comer, lloriquea, no está de buen humor, y me doy cuenta de que, algo le está pasando (como muchas de vosotras, me digo esta frase) y efectivamente aunque no siempre haya tenido fiebre (han podido ser los “dichosos dientes”). Cuando ocurre esto le pongo mis labios en su frente y suele pasar que está un poco o muy caliente.
El siguiente paso le tomo la temperatura y si tiene febrícula intento determinar si es por los dientes(muchas veces ha pasado esto, sobre todo hasta los 2 años aproximadamente) o ya empiezo a ver si la temperatura es mayor y entonces si pasa de 38,8-39ºC voy a urgencias.

Con todo esto, lo que quiero decir, que no siempre tienen que tener fiebre para presentar alguna enfermedad, debemos hacer una evaluación global del estado de nuestro hijo.

¿Paracetamol o Ibuprofento? una gran pregunta.

Esto fue un gran dilema para mí cuando empezó a tener las primeras fiebres, y siempre me hacía la misma pregunta ¿qué era mejor si el paracetamol o el ibuprofeno?¿cuándo debo utilizarlos y para qué síntomas?.
Y creo que después de hablar con amigas y con más gente era algo que me gustaría ayudar a aclarar, porque hay mucha gente con esta misma duda.

Estos dos medicamentos están entre los analgésicos y antitérmicos, aunque los dos medicamentos curan la fiebre y el dolor, la principal diferencia entre los dos es la siguiente: el Ibuprofeno  tiene un efecto más más potente y más prolongado.  La dosis recomendada te la debe dar tu pediatra, y se debe guardar entre una toma y otra de 6 a 8 horas, frente a las 4-6 horas del Paracetamol. El ibuprofeno es aconsejable que solo se administre a bebés a partir de 6 meses, y no debe administrarse si está deshidratado, con vómitos continuos o con dolor abdominal.

 Se recomienda que se dé con algo de comer, no se recomienda con el estómago vacío porque puede dañar el estómago. No suele tener efectos secundarios si se toma la cantidad recomendada por el pediatra. Si se toma una dosis elevada o tiene una sobredosis , es un medicamento que puede atacar tanto el estómago, como la zona hepática. Cuando observemos que nuestro hijo siente molestias en el estómago para de darle Ibuprofeno (porque son los efectos secundarios principales que puede presentar) no hacerlo, podría ser contraproducente. La frecuencia de toma es de 6 a 8 horas siempre.

En cambio el PARACETAMOL también lo podemos utilizar para aliviar la fiebre y los dolores de la dentición (cuando no son tan fuertes), es menos potente, pero lo bueno es que tiene menos efectos secundarios. Eso sí, si se toma más de una semana de una manera prolongada podría desembocar en un problema hepático o estomacal. La dosis recomendada suelen ser de 4 a 6 horas entre toma y toma.

Y sobre todo, debido a que este tipo de medicamentos tiene un sabor algo dulzón para ayudar a los niños a su ingesta, mantener dichos medicamentos (como todos) lejos de su alcance.

No soy muy amiga de dar medicamentos ni a niños, ni a adultos.Con lo cual, os recomiendo hacer un uso en casos que realmente se necesiten.

Me gustaría saber qué te ha parecido esta información. Para ello me ayudarás marcándolo en las estrellas amarillas:

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (2 votos, promedio: 4,50 de 5)
Cargando...

Leave a Comment:

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar